Reseña de La Niña Duende de George Sand

Argumento:

El señor Barbeau, próspero agricultor y concejal del pueblo de La Coisse, decide ceder a uno de sus hijos, Landry, a un vecino para que trabaje en sus tierras. Sylvinet, su hermano gemelo, se siente menospreciado por no haber sido el elegido y un buen día, triste y airado, huye de casa. Al partir a buscarlo, Landry se encuentra con Fadette, apodada por los niños del pueblo el Cricrí porque dicen que es más fea que un grillo. La muchacha, con fama de bruja, se ofrece a ayudarle a encontrar al hermano perdido si le promete que obedecerá cualquier orden que le imponga después. Landry acepta, Sylvinet aparece, y la pequeña Fadette exige el cumplimiento del pacto. La atmósfera y el lenguaje del cuento de hadas son muy reconocibles en La niña duende (1849), la más famosa del ciclo de «novelas campestres» de George Sand, pero no impiden el desarrollo de la observación realista y del espíritu desmitificador: la bruja bien puede ser al final una científica, una psicóloga o una confesora. Por su parte, los dos hermanos Barbeau dan pie a un delicado y emocionante estudio del paso de la infancia a la edad adulta, una época de descubrimientos, celos, vergüenzas y melancolías. La novela busca reconciliar la pasión con la naturaleza, dirigida por «ese espíritu que observa, que compara, que se fija, que prueba».

«La Niña Duende» de George Sand

Detalles del producto:

  • Editorial‏: ‎ ALBA; N.º 1 edición (17 marzo 2021)
  • Idioma‏: ‎ Español
  • Tapa dura‏: ‎ 232 páginas
  • ISBN-10‏: ‎ 8490657394
  • ISBN-13‏: ‎ 978-8490657393
  • Peso del producto‏: ‎ 390 g

Sobre el autor:

La escritora rebelde, George Sand (1804-1876)
George Sand

Amantine Lucile Aurore Dupin, George Sand para las letras, nació en París en 1804, hija de un aristócrata. A la edad de dieciocho años contrajo matrimonio con Casimir Dudevant, el acaudalado hijo de un barón. En 1831 escribió una novela, Rose et Blanche, con Jules Dandeau, y un año después, con veintiocho años, publicó la primera en solitario, Indiana, que fue un gran éxito y el principio de una larga y prolífica carrera literaria en la que tocó multitud de géneros (novela, periodismo, teatro, memorias, una extensa correspondencia). Separada de su marido, tuvo relaciones con el poeta Alfred de Musset y el músico Frédéric Chopin, y fue amiga de Balzac, Victor Hugo, Delacroix… Solía vestirse de hombre, lo que dio pie a muchos escándalos: ««Tomadme, pues, por hombre o por mujer, como queráis –le escribió a un amigo-. Duteil ya dijo que no soy ni una cosa ni otra, sino un ser. Lo cual implica todo lo bueno y todo lo malo, ad libitum». Fue, en general, una figura polémica, aunque casi siempre respetada, y siempre defendió su independencia. En 1848, militante en la causa del republicanismo, apoyó la Revolución de febrero; pero en 1871 se manifestó contra la creación de la Comuna de París. Entre sus novelas de carácter político y social cabe mencionar Mauprat (1837) y Le meunier d’Angibaut (1845); entre las de género histórico, Consuelo (1843) y Les beaux messieurs de Bois-Doré (1858); y, entre sus idilios campestres, La mare au diable (1846), François le champi (1848) y La niña duende (1849). Falleció en 1876 en Nohan, en su castillo de Châteauroux.

Opinión Personal:

Alba Editorial y sus clásicos rescatando a un clásico «La Niña Duende» una obra que en su época dio pie a introversas opiniones. Una novela qué vuelve con un seudónimo esta vez se escondía detrás de un nombre de hombre, un nombre de mujer Amantine Lucile Aurore Dupin. Nos narra una historia del compadre Barbeau del pueblo La Cosse en París en 1848, tuvo dos gemelos y la parturienta le comentó que debía de separarlos y que debían de darle la leche de distinta mujer. Ya que su mujer siendo con una edad considerable, podría tener a los mielgos muy unidos. Esta historia está enmarcada entre 1848 y 1849 principalmente publicada por entregas y que después se publicaría en esta obra, en la que Landry y Sylvinet son los dos mielgos que tras la visión de la comadre Sagette estarían muy unidos. Durante la trama de estos mielgos, nos vamos al castellano muy antiguo, teniendo en cuenta que la historia está narrada en un pueblo de Francia y escrita en francés. Por tanto, la separación de los hermanos hizo que uno de los hermanos Sylvinet fuera consumiéndose poco a poco por la pena, tras el distanciamiento de estos. Pero la aparición de «La Niña Duende», no dejará indiferente a nadie, dando un vuelco al transcurso de los hechos en esta historia dónde las emociones, la fe a dios, la transición de la edad infantil a la edad adulta, los prejuicios de un pueblo y las leyendas sobre duende cobrarán un gran sentido.

<<Desde AfondaresCultura recomendamos a «George Sand» y a los lectores que se pasen por la ventana de Afondar para que no dejen de leer «La Niña Duende»>>

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